Esta ciudad, llamada « la blanca », está situada en las estribaciones del Rif y de cara al mar (57km de Tánger), su medina es particularmente encantadora y la parte nueva de la ciudad no carece de atractivos.

Los puntos más importantes a visitar en esta ciudad son:-
• LA MEDINA. Una de las más atractivas de Marruecos. Merece la pena deambular por sus callecitas estrechas que desembocan en plazuelas llenas de encanto. Aquí los artesanos están agrupados por calles, según los gremios: bordadores, curtidores, tintoreros, tejedores...
El recinto de la medina cuenta con 7 puertas labradas entre las que destaca Bab Sebta cerca de la que se encuentra un romántico cementerio judío y Bab Oqla que del lado de la medina da al Museo de Artes Marroquíes. La medina cuenta con varias mezquitas, probablemente la más bella sea la de Sidi Es-Said, cuyo minarete está adornado con azulejos y la zaouïa El Abbasiya en la calle Safaïn
Destacan la calle Ahmed Torres el zoco el Houts en una placita arbolada que acoge a vendedores de cerámicas y tejidos y el Fouki, con ebanistas, esparteros y productos de belleza. La plaza Ousaa, agradablemente sombreada. El Mellah: antiguo barrio judío con sus balcones de hierro forjado y sus grandes ventanas.
• LA PLAZA DE HASSAN II. Une la ciudad moderna con la medina. En ella se encuentra el Palacio del Califa, construido en el XVII por Mulay Ismail, es actualmente Palacio Real o Dar el Makhzen.