Asila es es una ciudad situada en la costa atlántica del norte marroquí, a unos 46 km al sur de Tánger, y unos 110 km de Ceuta. Se encuentra en una llanura junto a una colina que bordea el mar. Arcila es hoy día conocida por sus largas playas de fina arena, por los festivales internacionales, su fórum y universidad, que se desarrollan en verano, animando sus calles, atrayendo a numerosos artistas, periodistas, pensadores y políticos de todo el mundo. Su actividad económica se basa en el turismo, extendiéndose la ciudad hacia el norte con un amplio paseo marítimo, frente al puerto que llega a la playa situada al norte de la ciudad. Son famosos sus restaurantes de pescado, algunos regentado por españoles, y su cuidada medina.
Las murallas que rodean la ciudad fueron construidas por Alfonso V de Portugal en el siglo XV. En la zona del mar quedan antiguos cañones.
Bab Homar o puerta Tierra abierta, bajo una torre tiene un escudo de armas del rey de Portugal.
La puerta del mar, junto al la torre cuadrada portuguesa que domina toda la ciudad, se sitúa, el la plaza de Sidi Ali ben Hamdush, cuyo interior se dedica a exposiciones.
Junto al mar está el caserón hispano-morisco, palacio de El Raisuni, hoy palacio de cultura asiento del mussel cultural.
En la calle de la alcazaba está, desde 1988, el centro Hasan II de encuentros internacionales, lugar de conferencias exposiciones y otras manifestaciones, plazas, en esta calle quedan restos de acuartelamientos españoles la Yamaa Kebira y termina en la puerta de la Alcazaba rodeada de jardines.
Dentro de la medina hay algunos edificios de la época del protectorado como las escuelas de Sidi Mohamed Ali Marzok, y junto a ésta, la escuela coránica, obras de Larrucea de los años 1929-1930.